La Mulata de Córdoba (Leyenda de México)

La mulata de Córdoba La mulata de Córdoba es una leyenda de México que narra la historia de una niña que vivía con sus padres en los alrededores de la ciudad de Córdoba, donde subsistían gracias a la cría y venta de ganado, aves y a la siembra de árboles frutales.

Fue pasando el tiempo y la inquieta niña fue creciendo en compañía de sus amigos los animales del monte, con los cuales pasaba gran parte del día.

En una ocasión, cuando ya había cumplido 14 años, su madre enfermó de gravedad y su padre la envió a buscar al curandero más cercano; en vez de hacerle caso, la joven hirvió agua y junto con un manojo de hierbas limpió el cuerpo de su mamá, recuperándose de forma milagrosa después de un rato. La asombrosa curación fue conocida por toda la comunidad y las personas comenzaron a llevar a sus enfermos para que la muchacha los curará.

Un día, cuando la bella mulata ya había cumplido 23 años y había realizado muchas curaciones asombrosas, un grupo de personas entraron por la fuerza al patio de su casa e intentaron matarla, acusándola de practicar la brujería; solo se salvó porque sus amigos los coyotes se fueron encima de la turba, ahuyentándola de la casa.

La fama de la joven fue creciendo por toda la región, al mismo tiempo los rumores de ser una bruja fueron conocidos por las autoridades, quienes apresaron a la mulata a petición de los pobladores, con el argumento de practicar la brujería. Se cuenta que a pesar de estar encerrada en la cárcel de la localidad, gracias a sus poderes de desdoblamiento siempre acudía a curar a las personas que llegaban a su casa.

Tiempo después, la hermosa mulata fue llevada a la ciudad de Veracruz y encerrada en una celda de la Fortaleza de San Juan de Ulúa, donde causaba admiración por su extraordinaria belleza. También causaba temor debido a que los guardias algunas veces encontraban su celda aparentemente vacía, y solo alcanzaban a ver una espesa niebla que no les permitía ver hacia el interior de la mazmorra. Se dice que los guardias en esas ocasiones solamente lograban observar un barco que la mulata había dibujado en la pared.

Debido al miedo que causaba entre la población los rumores acerca de los poderes de la joven, las autoridades dieron la orden de que fuera quemada en uno de los quemadores públicos que había instalados en la ciudad.

Se cuenta que al amanecer del día anterior a su ejecución, la mulata de Córdoba le preguntó al guardia de turno si le parecía bonito el dibujo del barco en la pared, a lo que el guardia le contestó que lo único que le hacia falta era navegar; la muchacha le dio las gracias por su respuesta y le contestó que eso no era ningún problema.

Horas más tarde, los guardias se encontraban haciendo ronda por los pasillos de la fortaleza cuando vieron a la mulata caminando por los pasillos que daban a su celda, los guardias corrieron para atraparla y encerrarla de nuevo, pero al llegar a la celda, observaron un enorme hueco por donde se alcanzaba a distinguir el barco que había dibujado la muchacha en la pared, iba navegando y perdiéndose poco a poco en el horizonte, llevando a la mulata como única tripulante.

Las autoridades realizaron una profunda búsqueda en toda la fortaleza, pero jamás se volvió a saber de la mulata de Córdoba.




© 2013-2018 Leyendapopular.com. Algunos derechos reservados.